jueves, 12 de septiembre de 2013

Foro: El socialismo del siglo XXI y la libertad de expresión

El viernes 06 de septiembre de 2013 se realizó en Miami el Foro "El socialismo del siglo XXI y la libertad de prensa", organizado por la Asociación de Periodistas Venezolanos en el Extranjero (Apevex) y con el respaldo del Miami Dade College (MDC).



Dos de los paneles fueron dedicados al análisis de la grave situación de los medios venezolanos y desde Venezuela intervinieron la secretaria general del Colegio Nacional de Periodistas de Caracas (CNP), Lisbeth de Cambra; la representante del Instituto de Prensa y Sociedad de Venezuela (IPYS), Luisa Torrealba; el secretario adjunto del CNP y reportero del diario El Nacional, Hernán Lugo Galicia, y el dos veces presidente del CNP, Eduardo Orozco.
    Miguel Mundo, ex secretario general del CNP en el estado Cojedes (Venezuela) y  editor de El Faro de Miami, y Orián Brito, columnista del diario El Universal, ambos con asilo político en Estados Unidos, participaron en el panel de testimonios sobre las limitaciones al ejercicio del periodismo, medidas punitivas, acoso y persecución. 
    En el panel sobre la situación de la libertad de prensa en Ecuador, Nicaragua y Cuba participaron el periodista ecuatoriano Emilio Palacio;  Alejandro Aguirre, ex presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y el periodista cubano Wilfredo Cancio.
    Juan Antonio Blanco Gil, director ejecutivo del CLACI, disertó sobre “El asesinato de reputación: Campaña de desprestigio a periodistas, políticos y empresarios”, mientras que la creadora del blog “Generación Y”, Yoanni Sánchez, participó en el foro vía telefónica. El escritor y analista político Carlos Alberto Montaner pronunció las palabras de cierre con un interesante ensayo sobre el autoritarismo.
Este Foro contó con la magnífica participación de Julio César Camacho como moderador. 

Un largo viaje hacia el silencio
Lic. Eduardo Orozco

El cerco legal contra los medios de comunicación, la persecución abierta y el acoso judicial a periodistas y dirigentes políticos disidentes, el estrangulamiento económico a periódicos, emisoras de radio y TV; el desconocimiento de las organizaciones de periodistas y trabajadores de los medios y el control ideológico de los comunicadores que trabajan en el aparato estatal, es política de Estado en Venezuela.
El control, la mediatización o la adquisición de medios de comunicación masivos y la creación de una amplia red de medios “comunitarios” financiados desde el gobierno son apenas una parte del proceso de imposición del Estado autoritario que viste el ropaje del “Socialismo del siglo XXI”.
Implantar una denominada “hegemonía comunicacional” y convertir a la República en un Estado Comunal, son dos de los objetivos fundamentales para incorporar a Venezuela al “mar de la felicidad”.
Política de Estado
El proceso de control y silenciamiento de toda disidencia; manifestada en críticas, protestas, opiniones es un objetivo estratégico del Gobierno Socialista Bolivariano instaurado en Venezuela.
No se trata de acciones arbitrarias de algún funcionario abusador a quien le molesta la crítica a su gestión. No es un problema de intolerancia policial ante los ciudadanos que manifiestan su desagrado por el abandono de los hospitales. No se trata de la irritación del ministro o del Presidente ante las denuncias por el desastre de la economía, la creciente inseguridad, la corrupción en PDVSA o el incendio de una refinería.
No es simplemente el fracaso de un mal Gobierno.
No son errores aislados. Es todavía peor.
Es todo un sistema de dominación diseñado desde las alturas del cogollo del partido oficial, con asesoría cubana, para silenciar las voces que critican los abusos gubernamentales, para liquidar los programas de periodistas críticos, para cerrar medios de comunicación independientes, para satanizar y perseguir al adversario político.
Se ha construido un cerco legal mediante la aprobación sistemática de un conjunto de leyes orientadas a regular, prohibir y sancionar todas aquellas manifestaciones contrarias al proyecto gubernamental.
Para garantizar la eficacia del cerco cuentan con la actitud cómplice de todas las instancias del Poder Judicial venezolano. Jueces, tribunales, policías, militares forman parte de la jauría.
Son conocidos los casos de amedrentamiento y persecución a periodistas, dirigentes políticos, jueces, exfuncionarios, líderes agrarios y sindicales, líderes estudiantiles, empresarios.
Los nombres de Iván Simonovis, Lázaro Forero, Henry Vivas, Franklin Brito (Hace una semana cumplió tres años de muerto), María Lourdes Afiuni, Patricia Poleo, Ibéyise Pacheco, Tamoa Calzadilla, Pedro León Zapata, Ana Karina Villalba, Napoleón Bravo, Marta Colomina, Nelson Bocaranda, Gustavo Azócar, Guillermo Zuloaga etc. encabezan una lista interminable de heridas de diversa intensidad abiertas al cuerpo social de Venezuela.
“La libertad de expresión riñe con el socialismo del régimen. Es incompatible porque el régimen de Chávez sólo quiere medios adulantes y que no lo critiquen. Es la repetición de las políticas de la vieja Unión Soviética o de Cuba en cuanto a querer tapar la realidad del país. Y esa riña aumenta a medida que el deterioro del Gobierno se hace más palpable”, señaló recientemente el colega Nelson Bocaranda.
El Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela (IPYS Venezuela), organización no gubernamental encargada de la promoción y defensa de la libertad de prensa en el país, ha reportado 204 casos de ataques a la libertad de expresión e información en Venezuela, de enero a agosto de 2013. 
Cerco económico
La persecución se desarrolla también en el ámbito económico. Se adelanta un proceso de estrangulamiento contra la empresa privada en general y contra los medios de comunicación en particular.
Se aplican medidas administrativas a través del Seniat: inspecciones, allanamientos, multas y cierres, son los procedimientos habituales. El canal Globovisión, los diarios El Nacional y TalCual, han sido víctimas de multas millonarias por cometer el “delito” de informar.
Mediante la aplicación de diversas normativas creadas con el Control Cambiario, se dificulta o se niega la autorización de dólares para la importación de insumos como el papel periódico, equipos, tintas, químicos, repuestos para maquinaria, etc. Naturalmente, al no obtener divisas al precio oficial, para seguir operando, las empresas se ven obligadas a adquirir estos productos a un valor 5 veces por encima de sus costos.
Ante la crisis económica generalizada, la disminución de la producción de la industria nacional, el cierre de miles de empresas, el aumento de los costos a las empresas que todavía actúan, se ha producido una drástica reducción de la inversión publicitaria que afecta directamente a los medios como vehículos publicitarios.
El Estado y sus empresas, se han convertido en los principales anunciantes del país. Pero sólo anuncian en medios complacientes con sus políticas obligando a muchos medios a renunciar a buscar estos avisos o a entregar su línea informativa a cambio de una pauta como bozal.
Es común que una institución oficial, una vez que anuncia en un diario o emisora radial, si observa que se publican informaciones que no son de su agrado, se niega a pagar las deudas contraídas.
El resultado es que muchos medios han  reducido el número de páginas y el tiraje de sus ediciones y, aunque se resisten a cerrar, ya muchas lo están pensando. A fines de agosto, 8 diarios regionales anunciaron su cierre temporal ante la falta de papel.
Con el apoyo del andamiaje judicial, se aplican medidas de cierre de medios por vencimiento de la concesión. 
Como todas estas medidas abusivas les han parecido insuficientes, recurren a la interrupción de la programación de la radio y la TV con las cadenas que comenzaron con Chávez y continúan con Maduro, para acumular hasta hoy unas 2.530 cadenas obligatorias de radio y televisión con 1750 horas de transmisión. (Sería como estar 73 días seguidos oyendo discursos del Presidente)
El acceso a la información
“Al no haber otra mirada sobre los hechos, los medios reciben el boletín que emiten los órganos de información del Gobierno sin poder obtener otros datos. Hay una imposición del Gobierno sobre los contenidos”.
Elizabeth Safar. El Nacional. 24 de mayo 2010.
         La decisión de negar acceso a las fuentes oficiales ha llegado a tal extremo que a los periodistas que cubren la fuente parlamentaria se les niega la entrada al hemiciclo de la Asamblea Nacional. Sólo tienen acceso a una sala anexa en la que ven los debates en un monitor que transmite la señal del canal de la Asamblea; es decir, las imágenes filtradas por el partido de gobierno que controla el canal.
¿Recuerdan el episodio bochornoso de la agresión de que fueron víctima varios diputados opositores por parte de diputados del gobierno? Las cámaras del canal de la Asamblea Nacional enfocaron el techo del hemiciclo para que nadie viera este atropello el pasado 22 de enero de 2013. Solo fue posible denunciar el suceso porque una diputada opositora grabó con su celular dichas imágenes.
Ese episodio retrata de cuerpo entero la naturaleza del régimen que gobierna en Venezuela.
Los periodistas deben aclarar en una breve nota, al final de sus reportajes, o en los programas de entrevistas de radio y TV, que no lograron una respuesta o una opinión, de algún vocero oficial sobre cualquier hecho de importancia. De esta forma obstaculizan cualquier investigación periodística sobre los diversos escándalos que acompañan la gestión gubernamental.
          Negar el acceso a la información, negarse a declarar a los medios es negar la posibilidad de diálogo; es negar el debate y el análisis desde sus diversos puntos de vista. Es despreciar, sistemáticamente, el derecho a la información que tienen los ciudadanos. 
La hegemonía comunicacional
Todos estos movimientos conducen hacia el oscuro túnel de la llamada “hegemonía comunicacional”, la etiqueta con la que el proyecto revolucionario pretende tapar el sol.
Se trata pues, de tomar el control total de los medios, de inducir la autocensura entre los periodistas, de imponer el silencio a los ciudadanos.
Uilizan diversos mecanismos. El cierre, la intimidación, el halago y la compra de medios son procedimientos usuales dentro de esta estrategia.
En 1999 compran YVKE Mundial.
En 2004 se aprueba la Ley Resorte.
En 2007 se cierra RCTV
En 2008 se abre el primer procedimiento administrativo contra Globovisión y suman más de una docena.
En 2009 se cierran 32 radioemisoras y 2 televisoras (entre ellas CNB)
En 2010 Conatel exige a las cableoperadoras sacar del aire a 6 canales, entre ellos a RCTV Internacional que todavía respiraba por esa rendija.
En marzo de 2013 se acordó la venta de Globovisión y se consolidó después de las elecciones de abril. Más de 20 importantes figuras del periodismo, presentadores y profesionales de producción, han salido de la planta dentro de un proceso inevitable de adaptación de la línea editorial a los gustos del partido de Gobierno.
Lo triste es que algunos medios que antes eran muy críticos, se escudan tras un falso equilibrio, cuando en realidad es que han llegado a un acuerdo con el Gobierno”.
Roberto Giusti, periodista.
“…tanto en el cierre de RCTV (27 de mayo del 2007) como en lo que está sucediendo ahora con Globovisión, la audiencia sale perdiendo. En ambos casos el ciudadano perdió unos espacios de información y de análisis-interpretación de la realidad y de lo que sucede en el país. Quizás la diferencia estribe en que en el caso de RCTV el golpe fue directo, sin anestesia. Ahora, en el caso de Globovisión, el golpe ha sido más inteligente, más sutil, por lo tanto más eficaz”.
Marcelino Bisbal. El Universal. 26 de agosto de 2013.
“Ocurre que la Junta Directiva ha decidido el cierre de 6 programas en tres meses, cuatro de ellos en una semana y tres en poco más de 24 horas. Primero fue Buenas Noches, luego Yo Prometo, le siguió Tocando Fondo y finalmente Radar de los Barrios, Del Dicho al hecho y Aló Ciudadano. Una muestra de cómo se puede despojar a una audiencia, en tan poco tiempo y de manera tan arbitraria, de unos programas y de unos anclas con los cuales se estableció una relación de mutua fidelidad y de plena interacción. Olvidaron que el público es el principal accionista, sin cuyo asentimiento y sintonía los medios se convierten en cascarones vacíos”.
Roberto Giusti a Elizabeth Araujo en TalCual (260813).
“La Alianza para la Libertad de Expresión, deplora profundamente que estas conmociones internas en tan importante canal de noticias, y que evidentemente vienen a afectar su acostumbrada línea informativa, se hayan producido a los pocos días de las acusaciones y descalificaciones proferidas por el presidente de la República, Nicolás Maduro, quien acusó a ese medio de comunicación de "desestabilizador".   
Silvia Alegrett, Coordinadora de la ONG Expresión Libre. 18/08/2013

          Por otra parte, el 20 de mayo de 2013, se concretó la venta de la Cadena Capriles por 140 millones de dólares (Hay quien afirma que la suma es mucho mayor) La cabeza visible de la negociación es el conocido banquero Víctor Vargas.
Los rumores de compras de medios persisten. Se mencionan a El Universal, el canal Televen y el circuito radial FM Center integrado por 60 emisoras (20 AM y 40 FM). Hace dos semanas se  propagó la noticia de que un familiar del gobernador del Zulia compró el periódico Versión Final.
Halagar. Amenazar. Insultar. Amedrentar. Acosar. Manipular.
El brazo ejecutor de esta operación es el Ministerio para la Información y la Comunicación, organismo todopoderoso que ahora ha creado el Sistema Bolivariano de Comunicación e Información (SiBCI) que controla en un solo puño a 15 medios: VTV, ANTV, Tves, ÁvilaTV, AlbaTV (9 canales), Telesur, Colombeia TV, Vive TV, YVKE Mundial (4 señales), Radio del Sur, Radio Nacional de Venezuela, Correo del Orinoco, Ciudad Caracas (4 ediciones), AVN. Asimismo promueve y financia las Unidades de Comunicadores de Calle que “deben estar dispuestas a articular con los entes oficiales y expresiones del Poder Popular constituidas en el sector, a fin de evidenciar los logros del Gobierno Nacional”. 
Utilizan unas 45 televisoras comunitarias, 100 emisoras radiales, 400 emisoras comunitarias, incalculables sitios web, una central de twitteo presidencial con unos 200 empleados.
         Antonio Pasquali (domingo 01 de julio, 2012) El Universal.
El gobierno que le teme a la denuncia le niega estos medios a los ciudadanos que diariamente protestan la crisis que padecen, pero, al mismo tiempo, dicen que están creando toda esta red de comunicación para que el pueblo se exprese. “La verdad es la mentira”; recuerdan a Orwell?
        ¿Secuestró este Gobierno el periodismo comunitario? “Sí, secuestró un concepto que fue importante para la academia en los setenta y ochenta: la comunicación alternativa o comunitaria, que en aquel momento se suponía enfrentaría cualquier tipo de dominación. No concibo un conjunto de estos medios aupados por ningún gobierno. ¿Podemos hoy hablar de pluralismo de medios, de democratización mediática? Mi respuesta es que no”.
Marcelino Bisbal. El Universal. Domingo 27 de junio, 2010.
        “¿Es neutral VTV? No se puede ser neutral en la Alemania nazi, en el Chile de Pinochet, en la Rusia de Stalin, en la Argentina de Videla, en el Paraguay de Stroessner o en Corea del Norte. Nadie puede prestar su imagen para dar la sensación de que aquí existe una verdadera democracia. Uno no puede invitar a un programa “neutral”, a funcionarios de un gobierno que no permite en VTV programas como Leopoldo Castillo”.
Claudio Nazoa. El Nacional. 020813
         Se da el caso insólito de que la televisora de la Asamblea Nacional, ente del Poder Legislativo, órgano independiente del Estado, que debería ejercer una función contralora del Gobierno, forma parte del sistema de propaganda del Poder Ejecutivo que dirige el Ministerio de Comunicación e Información. Lo mismo ocurre con el diario de la alcaldía del municipio Libertador, “Ciudad Caracas”, órgano informativo de un municipio, cumple con la pauta dictada desde Miraflores.

“Este modelo de Estado se intentó cambiar mediante una Reforma Constitucional sancionada por la Asamblea Nacional en noviembre de 2007, con el objeto de establecer un Estado Socialista, Centralizado, Militarista y Policial denominado Estado del Poder Popular o Estado Comunal, la cual sin embargo, una vez sometida a consulta popular, fue rechazada por el pueblo el 7 de diciembre de 2007”.    
Sergio Sáez  Soberania.org - 20/07/12
          Como todos saben, a pesar de este rechazo al Estado Comunal, el Gobierno Bolivariano sigue imponiendo por vía ejecutiva este proyecto.
           El Estado Comunal
Entre los Objetivos estratégicos y objetivos generales del Plan de la Patria:
(Redactado por el desaparecido Hugo Chávez, en su mayor parte, cuando estuvo en Cuba bajo tratamiento médico)
2.1.1 Impulsar nuevas formas de organización de la producción que pongan al servicio de la sociedad los medios de producción e impulsen la generación de tejido productivo bajo un nuevo metabolismo para la transición al socialismo.
2.3.1.2 Desde el año 2013 al 2016: Se promoverá la organización de 21.004 Consejos Comunales que vincularían a 8.821.296 familias (Cobertura total de la población venezolana). Desde el año 2017 al 2019: Se acompañará y promoverá la organización de 2.699 Consejos Comunales anuales (considerando la tasa anual de crecimiento poblacional en 1.7%, es decir, que en el 2019 se alcanzará una población total de 30.550.479 de habitantes).
El ministro de Comunas, Reinaldo Iturriza, asegura que hay 450 comunas en construcción, mientras que el Plan de la Patria propone crear 3.000 entre 2013 y 2019, en las cuales vivirían 4.680.000 familias. (El Nacional. 29/07/2013).
“Los concejos comunales son organizaciones sociales que buscan un interés afín entre los vecinos de un sector. En cambio, las comunas son entidades políticas territoriales con capacidad de legislar y en cuyo territorio la legislación municipal o regional no tiene vigencia. También tienen la potestad de administrar y de utilizar, de manera concurrente, las mismas competencias que la Constitución le da a las municipalidades en un Estado paralelo. En la Ley que dispone la creación de las comunas, el objetivo es el comunismo”.
Gerardo Blyde. El Universal. 11/11/2012.
“La comuna es un espacio socialista que, como entidad local, es definida por la integración de comunidades vecinas con una memoria histórica compartida, rasgos culturales, usos y costumbres, que se reconocen en el territorio que ocupan y en las actividades productivas que le sirven de sustento, y sobre el cual ejercen los principios de soberanía y participación protagónica como expresión del Poder Popular, en concordancia con un régimen de producción social y el modelo de desarrollo endógeno y sustentable, contemplado en el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación”.
Artículo 5 de la Ley Orgánica de Comunas.
En esta Ley es donde adquiere mayor magnitud uno de los “mandamientos” del credo autoritario al darle forma legal al resentimiento venezolano y convertirlo en “lucha de clases”, el viejo enunciado de Marx y Engels que permite convertir la violencia de mediana intensidad y hasta la guerra civil en “arma revolucionaria”. Pobres contra ricos. Ricos contra pobres. Rico es todo aquel que tiene un poco más que otro. Es la guerra de todos contra todos. En el barrio es rico quien tiene un aparato de TV de pantalla plana.
          Ese mismo Plan de la Patria establece los objetivos en el Área Comunicacional.
Objetivos estratégicos y objetivos generales:
II.- Continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI, en Venezuela, como alternativa al sistema destructivo y salvaje del capitalismo,
2.5.2 Establecer un sistema de comunicación permanente, para escuchar al pueblo organizado y al pueblo despolitizado, como parte del esfuerzo para la construcción colectiva del Estado Socialista, bajo el principio de “mandar, obedeciendo”.
2.5.7.2 Fortalecer el uso de los medios de comunicación como instrumento de formación para la transición al socialismo, potenciando los valores ciudadanos, así como el uso responsable y crítico de los medios de comunicación. En esta tarea, se hace indispensable fomentar la investigación sobre la comunicación como proceso humano y herramienta de transformación y construcción social.
2.5.7.3 Consolidar la regulación social de los medios de comunicación como herramienta para el fortalecimiento del poder popular, promoviendo e impulsando el Sistema Nacional de Comunicación Popular.
         Ahora hablan de aprobar una Ley de Comunicación Popular para consolidar los denominados medios “comunitarios” que controlan por vía administrativa. Esta medida está vinculada a los intentos de modificación o derogación de la Ley de Ejercicio del Periodismo, que desde 1994 (la primera de aprobó en 1972) ampara el ejercicio profesional en Venezuela. De esta forma dejarían sin protección legal el ejercicio libre del periodismo, eliminan el título universitario en Comunicación Social, y crean, con apoyo de todo el aparato del Estado, una organización paralela del gremio para acabar con el Colegio Nacional de Periodistas. Esta es una Ley conquistada por los periodistas venezolanos que exige la profesionalización, consagra la libertad de expresión, estableció el derecho a la información, el derecho a réplica, el secreto profesional, la colegiación de los universitarios, establece que el CNP es custodio de la libertad de expresión y es organismo cooperador en el establecimiento de la política comunicacional del Estado.
          El Colegio Nacional de Periodistas (CNP), en voz de su presidente Tinedo Guía, condenó de manera enérgica la presión que está ejerciendo el Estado hacia medios de comunicación que tienden al cierre de programas de opinión, retiro de periodistas que cubren dichos espacios y le exigen una adecuación de tono de su línea editorial. El CNP lamentó además que dueños de medios cedan ante las presiones orientadas a silenciar las voces disidentes.
         Informe SIP 2013-07-28
          Todos los intentos de control de los medios de comunicación o de intimidación a periodistas han formado parte de una estrategia que, por cierto, es identificada con vocablos vinculados a la guerra o la violencia.
El lenguaje ha sido un factor importante, como es natural, en un régimen que ha hecho del discurso una de sus más importantes herramientas de imposición y control. Las descalificaciones, los insultos, las etiquetas, la carga de violencia de cada palabra, el tono, el volumen, etc. y todo esto transmitido en el momento adecuado a través de la interrupción de la programación de radio y televisión, mediante las innumerables cadenas de todos estos años, ha inundado todas las manifestaciones de la vida cotidiana, familiar, local,  pública y privada de todos los venezolanos.
El comandante eterno, la primera combatiente, la guerrilla comunicacional, el magnicidio, sala de batalla, milicia… o muerte, etc.
Los resultados están a la vista y se ha obligado a los venezolanos a convivir con unos componentes políticos y culturales ajenos a la convivencia y el respeto que debe caracterizar las relaciones humanas en una sociedad moderna.
El régimen que más ha invertido recursos para armamento en América Latina, amenaza a sus vecinos e impone la retórica del cuartel, se llena la boca con exigencias de paz.
El gobierno ha pervertido la palabra diálogo hasta convertirla en una estrategia para el engaño, una trocha para ganar tiempo, una carta para hacer trampas.
Después de 14 años de desconcierto, es cada vez más difícil percibir los contornos de la verdad. Los venezolanos ya nos hemos estado acostumbrando a esperar el final de cada mensaje para encontrar la verdad porque todo depende del vocero. Si lo dice uno, es cierto. Si lo dice el otro, es un engaño. La verdad es una cuestión de fechas.
No sólo en el ejercicio del periodismo la credibilidad es el valor supremo. En una sociedad democrática que se construye en libertad, la confianza y la credibilidad son requisitos incuestionables.
Ellos han expropiado también la verdad.
Nos corresponde a todos continuar. No desmayar. Mirarnos a los ojos y compartir la confianza en esta lucha hasta conquistar nuevamente nuestro derecho a crecer en libertad.

Si te queda tiempo

  • París después de la liberación / Antony Beevor
  • La caída de los gigantes / Ken Follet
  • El Umbral de la Eternidad / Ken Follet
  • El ocho / Katherine Neville
  • Un mundo sin fin / Ken Follet